Bueno en primer lugar me gustaría decirles que todo lo que se vaya a publicar en este blog son FanFics de crepúsculo, todos los personajes, espacios y demás cosas que aparezcan en cualquier libro de la saga son propiedad de Stephenie Meyer.
Los FanFics de crepúsculo no son de nuestra propiedad (Guadalupe Vulturi y Daniela Cullen) cada uno tiene su respectivo autor, y esta señalado en la descripción de cada FanFic. Tengan en cuenta que cualquiera de esos FanFics también se pueden encontrar en FanFiction.net u otro blog mientras tengan permiso de su autor.
Fuera de eso, no tengo nada más que decirles aparte de que disfruten su lectura.

Batalla interna

- Edward POV -
-Edward, Ahora seria lo mejor,- Alice susurró a mi oído. Estábamos en el jardín, mirando hacia la ventana de Bella en silencio. Las luces se encendieron y un momento después Bella estaba parada frente a la ventana. Sabía que no podía vernos desde nuestro escondite tras los arbustos. La observé, rodeada por una luz dorada. Era increíblemente hermosa.
-Debería ir,- Dije repentinamente avanzando un paso hacia la casa. Alice me detuvo por el brazo.
-Es bueno que ella experimente esto,- Susurró Alice, -El va a decirle algunas cosas feas. Necesita oírlas.
-¡No voy a permitir que la lastime! Ni loco voy a dejar que la lastime–-
-No digo que le permitas lastimarla, Edward,- Me interrumpió Alice, -El va a gritarle antes de atacarla. Deja que grite y luego sálvala.
-¡Le lastima que le grite!- Protesté.
-A fin de cuentas va a ayudarle,- La voz de Alice permanecía tranquila, pero tenía un tono de autoridad que antes no lo tenía. Se paró frente a mí, entrecerrando sus ojos. Su mano aun seguía cerrada en torno a mi brazo, temiendo que huyera de ella. -Le va a lastimar, Edward, pero lo necesita. No esta completamente decidida de irse de allí con Allie. Confía en mí, lo sabría.
Se palmeó el costado de su cabeza, poniendo énfasis en sus palabras.
-Pero ella dijo-
-Edward,- Me interrumpió nuevamente. -Ella quiere estar contigo. Con nosotros. Eso esta decidido. Siempre lo estuvo. Teme pelear por Allie. Sonó decidida pero no lo esta. No aun. Esto le hará definirse.
-¡Pretendes forzar su decisión con violencia!- Le acusé, mi voz sonaba incrédula.
-No va a ser violento, Edward,- Comenzó. Abrí mi boca para replicar, pero me silencio con una mirada -Me aseguraré de que entres antes de que pueda lastimarla. Siempre le grita, Edward. Es doloroso, pero no la va a lastimar. Estará bien.
-Aun así estas forzando su decisión.
-¡No es verdad!- Me respondió, -Edward nunca forzaría a Bella a hacer algo que no quiere. Yo también me preocupo por ella ¿Sabes?
-Eso lo se, Alice,- Murmuré, volviendo mis ojos a la ventana, Bella aun seguía allí. Elegante. Hermosa. -Pero si no se ha decidido, no podemos forzarla.
-Ella lo ha decidido,- Murmuró Alice soltando mi brazo. Seguramente se dio cuenta de que no iba a irme de allí. -Como dije, teme pelear por Allie. Teme perderla. Teme dejar a Allie en ese infierno.
-Lo mato antes de que eso suceda.- Gruñí.
-OH, eso lo se,- Alice sonrió por unos instantes, luego su rostro se oscureció. -No querrás llegar tarde, Edward. Mike va a lastimar a Allie. Quizás no ahora, pero algún día.
-¿Lastimar a Allie?- Miré a Alice por unos instantes, dudando de sus palabras, -Alice, se que Mike es una basura, pero Allie es lo que lo une a Bella. ¿Por qué querría lastimarla?
-Para herir a Bella.
-Le duele mas ver como Allie le quiere a Mike,- Concluí.
-Edward, vi sus decisiones. Ni bien supe de ellos comencé a revolver en sus futuros,- Su voz se oscureció tanto como sus ojos, -Pensó en matar a Allie.
Mi mente corría veloz mente con aquellas cinco simples palabras. Alice tuvo que sacudirme un par de veces para que me concentrara en ella. -¡Edward!- Susurró desesperadamente, -¡Edward detente! ¿Te das una idea de lo fuerte que suenas? ¡Nos delataras!
Tenía razón, obviamente. Los bufidos que salían de mi pecho eran bastante fuertes. Pero no me importaba. ¿Como podía Mike llegar a pensar en lastimar a esa pequeña inocente? ¿Como podía querer lastimarla? Entonces me di cuenta de que Alice me sostenía fuertemente. Mike estaba en esa habitación. Estaba arropando a Allie. Le susurraba historias para que durmiera, a la pequeña que había pensado en asesinar.
-Déjame ir, Alice.
-No, Edward,- Me forzó a mirarla a sus ojos, estaban llenos de miedo, -No quieres hacer esto, no ahora, Edward. No arruines las cosas. Acabamos de regresar.
-No voy a arruinar todo,- Mis ojos se achicaron, -Solo una cosa. Una simple e insignificante cosa.
-Esa insignificante cosa es el padre de Allie,- Me corrigió Alice, -¿O ya lo olvidaste?
-No tiene por que saber que fui yo quien lo mató.
-Edward, esto funcionara,- Prosiguió, -Podremos sacar a Allie y a Bella de allí, sanas y salvas. Preocupémonos por ellas. Mantengámoslas felices. Después no me importa lo que hagas con Mike. ¡Diablos, te ayudaré!
-Pero-
-Edward, meterás en líos a Bella,- Le miré sorprendido, -¿A quien crees que culparan de la muerte de Mike? ¡A Bella! Tiene las marcas para probar que la golpeaba. Tiene motivos. Sospecharan de ella. ¿Quieres que Allie pase por todo eso? ¿Y Bella? ¿Quiere forzarlas a huir? ¿A esconderse de eso? Déjaselos fácil, Edward.
Aflojó la fuerza con la que me sostenía por los brazos. Dejé de luchar contra ella y dejé que mis brazos cayeran a mis costados. Tenía razón. No seria lo correcto convertir esto en un caso de homicidio. No cuando Bella seria la principal sospechosa. Tendríamos que tomar a Allie y huir. Tendríamos que escondernos por quien sabe cuanto tiempo, vivir preocupándonos por ello. No quería eso para Bella. Tendríamos que esperar.
-Bien,- Respondí, mi voz sonó cortante, furiosa, -Tienes razón.
-Lo se.
-Entonces ¿cuanto tendremos que esperar?- Pregunté, mientras vi que Bella le daba la espalda a la ventana.
-Ya va a comenzar,- Susurró Alice, -Quédate tranquilo. Te avisaré con tiempo.
-Creo que estas sobreestimando mi control,- Murmuré, -Quizas deberías haber traído a Emmett y a Jasper para contenerme.
-Eso parece,- Se burló.
-Te vi con él,- La voz de Mike se sentía tranquila desde la distancia, pero la escuche. Aun no estaba gritando. Miré la expresión de pánico en el rostro de Bella y sentí el dolor atravesar mi pecho. Se alejó de la ventana y sentí que mis piernas cobraban vida. Alice ya estaba deteniéndome.
-Aun no.
-¿Con quien Mike? ¿De que estas hablando?- La voz de mi Ángel sonaba desde la habitación. Trataba de jugar a la inocente, pero como lo había dicho en una ocasión…el ser actriz no era algo que le favoreciera.
-¿Crees que no lo se?- Mike ahora había elevado el tono de su voz. -¡Eres una perra! ¡Una prostituta!- Los bufidos salían de mi pecho violentamente y escuché a Alice advirtiéndome algo. -¿Crees que no te vi con él? ¡Voy a enseñarte a respetarme!
-¡Edward!- Gritó Alice en mi oído, tratando de no alzar demasiado la voz, pero pudiendo hacerme entrar en razón. Me sacudió, tratando de devolverme a la realidad, -Edward, aun no. ¡Ella esta bien! Por favor, Edward.
-Mike, por favor no,- La voz de Bella no era mas que un aterrorizado murmullo, pero aun podía oír su hermosa voz. Escuché un ruido sordo y supe que se había caído al suelo.
-¡Alice! ¡Alice, déjame ir!
Aun en medio de la furia que sentía era incapaz de lastimar a Alice. Se aferraba a mí con todas sus fuerzas. Y aunque me pudiera mover, sabría que no la lastimaría. -¡Debería echarte a la calle! ¡Debería quitarte a Allie!- Escuché los sollozos de Bella en respuesta a aquellas crueles palabras.
-Aun no, Edward.
-Pero no haré eso. ¡Voy a enseñarte a que me respetes! ¡Eres mía!- La voz de Mike rugió. Casi podía oír las suplicas de Bella.
-Mike, vas a despertar a Allie.
-¿Y? Deja que la perrita se despierte a ver a la prostituta de su madre llorar- Escuché un golpe en alguna parte de mi mente y me zafé de Alice, alejándome a toda velocidad. El resto de las palabras se habían convertido en un murmullo.
-¡Edward! ¡No, Edward! ¡No lo hagas!- Me rogó Alice a los gritos.
Seguí corriendo.
-¿A quien le importa? ¡Era una basura! No eres nada. Con razón te dejó, estúpida perra- Las palabras salían de la boca de Mike furiosamente. Entonces estaba en la habitación. Estaba de pie detrás de Mike antes de que el pudiera notar mi presencia. Mis ojos se achicaron. -¿Quién te querría?
-¡Cierra la boca!- La voz de Bella era un canto celestial, aun en medio de la furia. Entonces pude sentir el odio que irradiaba Mike. No era nada comparado con el mío.
Casi presté atención a lo que estaba haciendo para ese entonces. No pensaba cuando mis manos salieron disparadas hacia la nunca de Mike. Mis dedos se doblaron al hacer contacto con su delicada piel y sentí que su cuerpo se endurecía contra mi mano. Su cuerpo permaneció unos instantes de pié y unos seguros después, cayó pesadamente al suelo. Bella me miraba con los ojos bien abiertos, pero yo no dejaba de mirar el cuerpo de Mike. Podía sentir sus ojos sobre mí.
Bella. Mi querida, dulce y hermosa Bella. Podía oler las lágrimas que bañaban sus mejillas. Mi mano derecha aun estaba en el aire, donde había dado mi golpe. La bajé lentamente, mis ojos fueron desde Mike, hacia Bella. Estaba a salvo. Aterrorizada pero sana y salva.
Le ofrecí lo único que podía en esos momentos. Una sonrisa torcida se formo en mis labios, la que sabía que a ella le gustaba. Mi sonrisa no se reflejo en mis ojos de la misma forma que en mis labios. Ella un podía ver la furia que estos destellaban. Pero sonreí, por ella sonreí. -Te dije que no iba a dejar que te lastime.

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