Bueno en primer lugar me gustaría decirles que todo lo que se vaya a publicar en este blog son FanFics de crepúsculo, todos los personajes, espacios y demás cosas que aparezcan en cualquier libro de la saga son propiedad de Stephenie Meyer.
Los FanFics de crepúsculo no son de nuestra propiedad (Guadalupe Vulturi y Daniela Cullen) cada uno tiene su respectivo autor, y esta señalado en la descripción de cada FanFic. Tengan en cuenta que cualquiera de esos FanFics también se pueden encontrar en FanFiction.net u otro blog mientras tengan permiso de su autor.
Fuera de eso, no tengo nada más que decirles aparte de que disfruten su lectura.

Amor y reacciones

- Edward POV –
Trasladé a Bella en mis brazos hacia la habitación de huéspedes, liberando la sensación de alivio que comenzaba a apoderarse de mí. El alivio, obviamente, no seria completo hasta que haya hecho trizas a Mike, pero eso tendría que esperar hasta que Bella y Allie estuvieran a salvo en nuestra casa. Me hice una nota mental de hablar con Carlisle cuando llegara a la casa. Debíamos hacer arreglos con los mejores abogados del estado. Del país, si fuera necesario. Bella tendría a Allie. Yo tendría a Bella.
Todo volvería a ser como antes.
-¿Tienes miedo?- Le pregunté mientras la acomodaba en la cama. Ella me miró con esos hermosos y profundos ojos color chocolate.
-Un poco,- Se detuvo, -¿Te refieres a Mike?- Yo asentí, urgiéndole que continuase. Bella suspiró, -Ok, estoy aterrorizada.
-¿Por que?- Me acomodé en la cama, a su lado, alcé mi mano para acariciar su mejilla con mis dedos. -Bella, no va a lastimarte. Estaré allí, si así lo quieres.
-¡No!- Gritó con sus ojos bien abiertos, -Si te ve, va a decir que cometí adulterio. Va a encontrar la forma de hacer todo peor.
-Bueno, pero estaré allí, sin que me vea.- Le recordé, tratando de no sentirme herido o apartado por sus palabras. Era tonto sentirme herido cuando sabia que me amaba.
-Gracias,- Susurró suavemente, -Pero no tengo miedo de que me lastime, Edward. Eso…duele, obviamente, pero no es lo que me aterra.
-Temes lo que pueda hacerle a Allie,- Ofrecí, sabiendo que era verdad. Alice me lo había dicho antes. Bella estaba indecisa, hasta esta noche. Como Alice había predicho, su confrontación con Mike la había forzado a tomar una decisión. Yo solo esperaba que fuera una buena.
-El podría apartarla de mi para siempre,- Su mirada se volvió hacia el cobertor, donde retorcía una parte de el con sus dedos. -El podría lastimarla, se que lo haría. Después de las cosas que ha dicho esta noche. Fue espantoso. El solo…la usa. Me pregunto si le importa aunque sea un poco, de verdad.
Me aparté de ella. Sabía que era lo que sentía Mike por Allie. A pesar de que me concentré en cuidar de que Bella no resultase herida, leí su mente. No había ningún pensamiento feliz sobre Allie. La manipulaba, le hacia quererlo únicamente para lastimar a Bella. Traté de esconder mis ojos de Bella, temía que viera las horribles verdades a través de ellos. Quizás me conocía demasiado bien.
-¿Que me estas escondiendo?- Me preguntó. Se movió a mí alrededor, buscando mis ojos, -Edward ¿Que es lo que sabes?
-No es nada Bella,- Me volví hacia ella con mis ojos llenos de una falsa seguridad. No me creyó ni por un segundo. Suspiré, -No tenia ningún pensamiento bueno para con Allie, Bella. Alice dice que ha pensado cosas espantosas. Horribles. El no es bueno para Allie, Bella. No es bueno para ti.
-¿Que clase de cosas?
Muerte. Mike quería matarla.
Pero no podía contarle eso a Bella. Ya había soportado suficiente al oír que no le quería a Allie. Si sabia que Mike había pensado matarla, la destruiría. Así que le dije parte de la verdad, -Cosas que tu misma temiste. Alice le vio golpeando a Allie.
La observé mientras su rostro se contorsionaba en una mueca de dolor y sentí mi corazón estrujarse junto con ella. Acerqué a Bella a mis brazos, mis manos acariciaban suavemente su hermoso cabello. Susurré su nombre contra su frente, decorando su piel con suaves besos. Finalmente la sentí relajarse. Me aparté de ella para mirarla. El dolor aun seguía allí, pero estaba mejor.
-¿Edward?
-¿Si, Bella?- Había permanecido en silencio por unos instantes. Me dejé perder en su profunda mirada.
-¿Podemos hacer algo mañana?- Bajó sus ojos hacia la colcha, rompiendo el trance en el que sus ojos me tenían atrapado. Fruncí mi ceño, confundido. ¿Qué era lo que quería hacer? En realidad no importaba. Cualquier cosa que fuera, aceptaría alegremente.
-¿Que tienes en mente?
-Quiero que Allie los conozca mejor,- Comenzó suavemente, con sus ojos fijos en la colcha, -A todos ustedes. Si aun estamos invitadas a quedarnos en tu casa, entonces-
-¿Si aun están invitadas?- Le interrumpí, mis dedos se apoyaron bajo su mentón, levantando su rostro para poder verle a los ojos. Se veía insegura. -Bella, son bienvenidas en nuestra casa. Y cuando digo nuestra,- La abracé más a mi para enfatizar mis palabras, -Me refiero a nuestra casa.
Un hermoso color rosado tiñó sus mejillas, -¿Puede conocerlos mañana? ¿A todos?
-A todos,- Asentí. -Todos estaremos allí.
-Cuando se lo diga a Allie,- Se preguntó mas para si misma, -¿Como se lo diré?
-Tienes que decírselo a Mike primero, pero dale tiempo a Allie,- Susurré en sus cabellos, respirando su aroma mientras agachaba mi cabeza hacia la de ella, -Deja que los conozca. Podemos llevarla al zoológico, al parque...a donde ella quiera ir. Dejaremos que se acostumbre a nosotros.
-Temo que Mike no nos dará tanto tiempo.
-Si, yo también me temo eso,- Suspiré. -Tendremos que rezar por que suceda lo mejor para Allie. No podemos apresurarla, pero eso no creo que este en nuestras manos.
-Ella te quiere,- Susurró Bella entre un bostezo. Se estaba tranquilizando, después de un estresante día. Habían sucedido demasiadas cosas.
-Lo se, amor,- Mantuve bajo el volumen de mi voz. Comencé a tararear su nana, murmurando su nombre ocasionalmente. No pasó mucho tiempo y Bella se durmió.
Espere a estar seguro de que se había quedado profundamente dormida y me aparté de la cama. Mike aun estaba inconsciente en la otra habitación y yo debía luchar contra la fuerte tentación de termina lo que había comenzado. Caminé hacia la puerta, la abrí y la cerré tras de mi. Tendría que hablar con Carlisle sobre el abogado antes de lo planeado.
-¿Edward?
Me giré sorprendido de no haberla escuchado. Estaba tan sumido en mis pensamientos que había bloqueado todo pensamiento ajeno. Allie estaba parada en la puerta de su habitación, frotándose los ojos.
-Allie ¿Qué haces despierta?- Susurré acercándome a ella. Allie me observó en silencio antes de estirar sus brazos hacia mí. La alcé inmediatamente, sin necesidad de una segunda invitación.
-No me gusta dormir en las noches,- Susurró mientras la cargaba dentro de su habitación. La metí en su cama, arropándola suavemente con las sabanas.
-¿Por qué no?- Pregunté sentándome a su lado, en la cama.
-Me quedo despierta,- Respondió Allie, como si fuera obvio, -Por si mami me necesita.
Leer sus pensamientos casi no tenia sentido. Su mente era un libro abierto, pero ella contaba todo lo que pensaba. Todo pensamiento salía por su boca unos instantes después.
-¿A que te refieres?- Pregunté sonriéndole, -Tu mami siempre te necesita...eso no significa que no puedas dormir.
-Es cuando mami siempre llora.
Traté de evitar que los gruñidos salieran de mi pecho. No seria bueno aterrorizar a Allie, especialmente siendo el primer día que la conocía, -Tu mami ha estado muy triste.
Ella asintió, bajando sus ojos hacia la colcha.
-No voy a dejar que este mas triste,- Le prometí.
Abrió su boca para contestar, deteniéndose para mirarme. Sus ojos me asombraron, su color me asombro. Eran tan diferentes a los de Bella, y a la vez tan idénticos. Tan profundos. -Mami ha estado esperando que tú vengas a salvarla.
La miré con mis labios separados, intentando formar una oración. Si mis ojos pudieran crear lagrimas, estarían llorándolas. Su voz sonaba dulce, honesta. La alcé y la acomodé en mis brazos, abrazándola fuertemente.
La sostuve un buen rato, escuchando como su respiración se iba relajando poco a poco, junto con su ritmo cardiaco. Entonces supe que se había quedado dormida. La liberé de mi abrazo y volví a meterla en la cama, dándole un suave beso en la frente antes de caminar hacia la puerta, -Buenas noches, Allie.
-Buenas noches, papi.
Una ola de felicidad me embriagó y no pude hacer otra cosa más que reír ante la palabra. Hablaba entre sueños, como Bella.
Corrí el resto del trayecto hasta mi casa. Alice se había ido mientras le cantaba a Bella su nana. Me había asegurado que todo estaría bien y que Mike no se despertaría hasta entrada la mañana. Volvería con Bella antes de que pudiera ser lastimada.
-¡Edward!- Me saludó Esme en la puerta, envolviéndome con sus brazos. Se apartó y me observó preocupadamente, -¿Como esta Bella?
-Esta mejor.
-¿Y como estas tu?- Preguntó Carlisle, apoyando su mano sobre el hombro de Esme.
-Entonces ¿Alice te contó?- Le pregunté, aunque sabia la respuesta. El solo sonrió en respuesta. -¿Te ha dicho por que quería hablar contigo?-
-Reserve a Ralph Clint para una reunión en dos días, por la mañana,- Comenzó Carlisle, -¿Es muy pronto?
-En lo absoluto,- Sonreí entrando a la casa, -¿Raplh Clint? ¡Valla! Es el mejor, por lo que he oído…
-Nada menos para ella.- Se alegró Alice desde la escalera. Me dió un pequeño saludo, -Tienes que ver lo que Emmett le ha hecho a la cocina. Nos lo perdimos, ya sabes. Esme lo regañó.
-Hizo trizas la cocina,- Dijo Esme. Carlisle la acercó a el, -¿Quien no le regañaría?
-¡Fue solo el refrigerador, Esme!- Grito Emmett desde la cocina.
-¡Y la encimera de la cocina, y el horno!- Le respondió Alice.
Sonreí caminando hacia la cocina para encontrarme con Emmett en medio del desastre. Obviamente se encontraba en el proceso de limpieza, -¿Y a que se debió todo esto?
-Emmett decidió liberar su temperamento,- Dijo Rosalie desde la única silla de la cocina que se mantenía intacta. Emmett gruñó.
-Ya veo,- Murmuré. Esto era demasiado bueno. Traté de bloquear sus pensamientos para que yo mismo me imaginara lo ocurrido, -¿Por qué?
-Bien, no podía ir y matar a Newton,- Gruñó Emmett, lanzando una pieza de acrílico sobre una pila de escombros que había armado. -Así que, rompí el refrigerador.
-Y el horno y la encimera de la cocina,- Dijo Rosalie, contando con sus dedos.
-Desearía que hubieras guardado algo para mí,- Murmuré mirando el desorden que nos rodeaba. El refrigerador había sido desmantelado en cuatro partes. El horno estaba en el suelo. La encimera de la cocina era apenas una pila de polvo y astillas.
-Guardo tu colección de CDs.- Sonrió Rosalie.
-Ni lo piensen,- Les advertí.
-Así que ¿Allie viene mañana?- Preguntó Emmett, aun ordenando.
-Si ¿Esta bien?- Pregunté más por cortesía que por otra cosa. Si Bella quería que Allie nos visitara, Allie nos visitaría.
-Por supuesto que esta bien,- Emmett rió, -¿Por qué crees que Esme me esta haciendo limpiar la cocina ahora? Necesitamos una nueva, entera, para cocinarle el almuerzo a Allie.
-La casa va a volver a oler a comida nuevamente,- Murmuró Rosalie, con una expresión de disgusto en su rostro.
-Te acostumbraras,- Le sonreí, saliendo de la cocina. Esme y Carlisle se había acomodado en el sofá. Alice estaba sentada en las escaleras con Jasper.
-Alice dijo que querías hablar conmigo,- Me dijo Jasper desde las escaleras.
-Bella planea decirle todo a Mike mañana en la mañana,- Comencé, -Va a ponerse difícil con ella. Así que quiero dejarle las cosas más suaves a Bella. ¿Podrías venir y hacer que Mike sea un poco…razonable?
-Creo que puedo hacerlo.
-Gracias,- Suspiré aliviadamente, innecesariamente, bien sabia que no se iba a negar a ayudarme, obviamente.
Estaba fuera de mi casa, corriendo hacia lo de Bella unos instantes después. El frió viento me guiaba hacia mi amor. Hacia lo único que le había dado sentido a mi existencia. La casa permanecía en silencio, todos sus ocupantes dormían. Trepé por la ventana de la habitación de huéspedes y me abracé a Bella.
Me sentía completo, otra vez.

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